SAN LUIS — Las metas del dominicano Junior Caminero son diferentes este año.

La primavera pasada, de cara a su primera temporada completa en las Grandes Ligas tras un electrizante momento viral en la LIDOM, Caminero dejó claro que esperaba conectar 30 jonrones.

Terminó sacando 45. Y empujando 110 carreras. Y siendo convocado al Juego de Estrellas. Y terminando segundo en el Festival de Jonrones. Y mejorando drásticamente a la defensiva en la tercera base. Y recibiendo votos para el premio a Jugador Más Valioso de la Liga Americana. Y surgiendo como el rostro de la franquicia de Tampa Bay.

Este año, aparte de apuntar a convertirse en un defensor con calibre de Guante de Oro en la esquina caliente, no se está fijando ese tipo de expectativas para sí mismo.

“Continuar jugando duro. Lo único que digo [es], ‘Dios, ayúdame a mantenerme en salud, por favor, todo el año’”, dijo Caminero. “Si quiero ayudar a mi equipo, tengo que cruzar la línea y dar el 110% todos los días”.

Lo que hizo Caminero la campaña pasada, combinado con cómo se robó el show para la República Dominicana en el Clásico Mundial de Béisbol, indudablemente elevará las expectativas sobre él este año. Ya no es el secreto de un mercado pequeño, ni un antiguo prospecto que cumplió con su potencial. Es uno de los bateadores de poder más destacados del juego, un pilar en el corazón de la alineación de los Rays.

Caminero dijo que aprendió algunas cosas sobre ese tipo de liderazgo de su compatriota Albert Pujols, su manager en la pelota invernal y en el Clásico Mundial de Béisbol.

“Si dices, ‘Quiero ser un líder con el equipo’, tienes que hacer todo de la manera correcta. No perfecto, pero intentamos ser perfectos en todo, porque todos te ven”, expresó. “Es por eso que trabajo mucho con mi defensa, mi cuerpo, el bateo. Trato de dar lo mejor… [como un] ejemplo para los muchachos”.

El reportero senior Adam Berry cubre a los Rays para MLB.com y cubrió a los Piratas del 2015 al 2021.

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